Hace algunos años...disculpen que comience la mayoría de mis cuentos así, pero es que lo que me importa son los hechos y no cuando ocurrieron, no soy bueno con fechas exactas.
Cuando comencé en el primer laboratorio donde trabajé, me entregaron una montaña de manuales, estos contenían información sobre medicinas, enfermedades, síntomas y efectos secundarios. La pila de documentos era grande, pero eso no me asustaba ya que estaba acostumbrado a leer y estudiar mucho. Pero al ir leyendo empecé a buscar dentro de mí, si yo tenía alguno de esos síntomas sobre los que estaba leyendo y que me preocupaban mucho. Tuve que detenerme y concientizar que era una persona joven, sana, deportista y no tenía la edad para esas dolencias sobre las que estaba leyendo, comencé a revisar y encontré que la mayoría se presentaba en personas mayores de sesenta años. Eso me alivió en aquel momento, pero resulta que ya alcancé y rebasé esa edad, porque la vida es corta y pasa muy rápido y en menos de lo que nos damos cuenta somos los mayores de la casa. Ahora tenemos que sujetar la jarra de agua con las dos manos, no debemos subirnos en cualquier parte, y aún menos en un árbol o en el techo, y si lo hacemos hay que buscar una escalera y que alguien la sujete y te ayude. No podemos realizar malos movimientos, ni repetitivos porque las articulaciones no se ejercitan, más bien se desgastan con el continuo uso y abuso. Lo que quiero decir es que hay que pensar cuales y que determinadas actividades ya no son para uno, pasó su tiempo, aunque no lo creas así porque la mente te engaña y el ego también. El cuerpo se desgasta con los años, es como un máquina que aunque tenga buena apariencia y esté bien aceitada, tiene su recorrido y si la fuerzas, la puedes dañar y hasta fundirla. Ahora en muchas cosas hay que empezar a decir: Esto ya no es para mí, el tiempo de hacer eso ya pasó.
Comienzas a ser cliente habitual de farmacias y consultorios. Empiezas a pensar que actividades estás dispuesto a hacer y con quién. Mejor calidad que cantidad, es tu nueva ley de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.