sábado, 24 de julio de 2021

la segunda dosis será la última...quién lo sabe.

 El día de ayer fui de nuevo al estadio Papa Carrillo para ver si me podía colocar la segunda dosis de la vacuna china de Sinopharm. La tenía programada para el veintiuno, pero no había visto nada en las noticias, así que me enteré que la estaban colocando por el Whatsapp, sino tenía que ir al estadio a preguntar y la verdad es que eso no me entusiasmaba mucho. Llegué a las ocho de la mañana, Morela me acompañó ya que no es conveniente dejar el carro en la calle. Preguntamos y solo estaban colocando la segunda dosis, a pesar de eso, en la cola había muchas personas que les había llegado el mensaje de texto, el sms, indicándoles que les tocaba la primera dosis. Controlando la cola, se encontraban muchos funcionarios policiales y ellos estaban informando que ese día solo se colocaría la segunda dosis. Pero como siempre, las personas creen que ellos si van a tener suerte y a ellos si les van a poner la primera dosis y se formó una gran cola de varias cuadras de largo. Cerca de mi en la cola, estaba una señora que había caminado varias cuadras para llegar allí y se colocó en la cola a pesar de que no tenía el mensaje que la citaba para la puesta de la vacuna. También detrás mio, estaba otra persona que tenía que ponerse la primera dosis y le había llegado el mensaje por el celular de otra persona y no lo había traído. Resulta que tienes que llevar el celular con el mensaje sms y la cédula porque sino no te dejan entrar para ponerte la vacuna, y en eso son muy estrictos. La cola terminó reduciéndose a la mitad de lo que era y comenzó a avanzar rápido. Yo terminé siendo el número doscientos cincuenta, me entregaron una ficha con ese número, ya dentro del estadio se hizo una cola muy bien supervisada y en dos horas me pude vacunar. Debo decir que todo estaba muy bien organizado, bien por la Cruz Roja Venezolana, cuando hay organización todo funciona muy bien, están cumpliendo con las fechas que agendaron para esta vacuna china. Al día de hoy Morela no ha podido ponerse la segunda dosis de la vacuna rusa y a David no le ha salido la cita para vacunarse. Desde el principio siempre pensé y lo he dicho que en Venezuela iba a funcionar mejor una vacuna de una sola dosis, sería lo más adecuado por el tipo de autoridades que manejan las cosas importantes en este país. El segundo pinchazo dolió mucho más que el primero, me aseguré que me pusieran la dosis, hay que estar pendiente, ya que se ha visto en las redes sociales que hay muchas irregularidades. Al día de hoy he presentado dolor de cabeza, mucha somnolencia y malestar general.  Resultó que yo que era el último que se iba a vacunar, terminé siendo el primero en completar el proceso. Sigo pensando que uno planea, pero la vida dispone y las cosas ocurren como está escrito y no precisamente por el actor, el guionista es otro. 😷🤧🥴🩺💉

jueves, 1 de julio de 2021

en la organización está todo...

El día de ayer me llegó un mensaje de texto por mi celular donde se me indicaba que debia presentarme en Parque Miranda para colocarme la vacuna contra la covid-19. A mi esposa también le llegó. Hoy, en la mañana, aproximadamente a las diez nos fuimos los tres al estadio Papá Carrillo, dejamos el carro en el estacionamiento del centro comercial vecino Millennium y nos acercamos a la entrada para ver si David también se podía vacunar. Por supuesto que la entrada era un caos, un grupo de vigilantes eran los que permitían el ingreso de las personas que realmente fueron convocadas, muchos trataban de ingresar sin el mensaje que era solicitado junto con la cédula. Tratamos nosotros también que a David se le permitiera el ingreso para vacunarse pero no fue posible. Solo yo pude ingresar, allí pasé por varias alcabalas donde volvían a chequear la información en mi teléfono y mi cédula. Por fin un médico chequeó mi temperatura y me auscultó, me dijo que si presentaba algún signo de enfermedad no podría recibir la vacuna. Después de pasar los chequeos y esperar por aproximadamente una hora, pude ingresar al sitio de vacunación de la Cruz Roja. Me colocaron la vacuna China y tuve que esperar unos quince minutos para poder irme. Me agendaron la próxima dosis para dentro de veintiún días.

miércoles, 23 de junio de 2021

es bueno llevar un registro, una bitácora:

 Por fin pudimos salir toda la familia en el carro, con un poco de susto, ya que para su reparación ha pasado por las manos de cuatro mecánicos diferentes y todos cobrando en dólares, hemos comprado muchos repuestos a unos precios inimaginables y al final, el carro camina aunque pistonea mucho, algo que me preocupa bastante. Todo gracias a la gasolina importada por el gobierno y de procedencia asiática. Realmente creo que ellos usan otra gasolina, pienso yo para mi, que o están usando gasolina venezolana o gasolina colombiana, ya que la que traen para el ciudadano común daña los carros. El carro anda pero sin fuerzas, aún así nos atrevimos a salir, David estaba muy emocionado y no le iba yo a quitar ese gusto. Nos fuimos al centro comercial Plaza Las Américas donde se encuentra la barberia a la que él va y se siente a gusto con su barbero Alí Alfredo, él le habla mucho y le echa broma y David con él se siente muy a gusto y conversa. David estaba esperando esta salida desde hace cinco meses, él quería salir pero a la vez le da miedo, ve las noticias por televisión y sabe lo peligroso que es el virus. El día de hoy hay que mencionar que la gasolina cuesta el litro, medio dólar, estacionarse en el centro comercial vale dos millones trescientos mil bolívares como tarifa única. La mayoría de los locales y baños estaban cerrados, creo que solo un diez por ciento estaba funcional, los locales de comida, supermercado, farmacia y algunos locales de comida rápida en la feria estaban abiertos. Los precios en la feria para comer oscilan entre los cinco y veinte dólares, no hay comensales, solo estaban ocupadas dos mesas en toda la feria, posiblemente porque era un martes y el sueldo de un venezolano común, no da para comer en la calle. Voy a este centro comercial desde que era adolescente y nunca lo vi con tan poca actividad, me impresionó porque en la calle había mucha gente, mucho tráfico, los autobuses estaban llenos, será porque es la semana abierta, ya que aquí hay una semana de cuarentena radical donde no se puede salir que se alterna con una semana donde todo el mundo sale a la calle. Si recuerdan el centro comercial tiene una parte nueva y una vieja, en la vieja no funcionan los ascensores, tuvimos que usar las vías del estacionamiento que son unas rampas muy mal pavimentadas para poder ir a los diferentes niveles, es decir que prácticamente no es recomendable para ser visitado por ancianos y personas con una discapacidad. El sitio está abierto de ocho a tres de la tarde, pero se pasea en menos de una hora, no hay mucho que ver ni disfrutar, David me dijo que quiere regresar en diciembre, lo acompaño en el sentimiento, no me quedan ganas de regresar, solo lo hago por su corte de pelo. 

En estos momentos todo se paga en dólares o en bolívares con la tarjeta de débito, no hay cambio y hay que pagar con la cantidad exacta o no puedes comprar, y todo a precios internacionales en el país donde el sueldo es uno de los más bajos de todo el planeta.


miércoles, 9 de junio de 2021

hay que buscarle el lado divertido a lo que nos pasa...

 Hablando con Morela acerca de hacerse unos chequeos médicos, David recordó uno de sus últimos eventos médicos. Resulta que por tomar Omeprazol y otros inhibidores de la bomba de protones, el desarrolló una deficiencia de vitamina B12 y una deficiencia en sus glóbulos rojos, una anemia. Para la avitaminosis conseguimos que la asistente de una farmacia cercana a la casa, viniera hasta aquí y le pusiera una ampolla interdiaria, la señora muy amable, Morela la iba a buscar en el carro y la llevaba de vuelta después que hacía su trabajo. Ella siempre le preguntaba a David si le dolía, a lo que él contestaba que no, hasta que terminó el tratamiento después de varias semanas, donde si le dijo a la señora con la última inyección que si le había dolido y mucho, le dio las gracias pero estaba feliz de no verla más, él nunca se quejó. 

 Para la anemia fuimos a Rescarven, allí lo atendió el doctor Cleiden V. en una unidad especial donde se realizaban quimioterapias y transfusiones, a David había que ponerle hierro intravenoso para que mejorará su perfil hematológico. En la unidad de atención se encontraban dos enfermeras que atendían a los pacientes, Milagros y Rosalba.

 David y yo nos levantábamos tempranito todas las mañanas y nos íbamos los dos, para Rescarven, nos estacionábamos a primera hora en el centro comercial El Recreo y de allí nos íbamos caminando al hotel Gran Melia Caracas que está al lado, porque el estacionamiento en el hotel era super caro, unos once bolívares la hora, ahora da risa ese monto, están cobrando dos millones de bolívares, un dólar la hora, en cualquier centro comercial. Nosotros nos íbamos por el borde de la calle con la silla de ruedas y así llegábamos a la entrada del centro comercial del hotel y solicitábamos a la vigilancia que nos dejara pasar, hacíamos la cola en el ascensor, hay dos ascensores pero normalmente uno no funciona, y el otro solo permite que se suban cuatro personas y solo tres con la silla de ruedas. La gente siempre lo estaba dañando, a veces no podíamos subir y la clínica queda en el cuarto piso,  lo dañaban porque no respetaban el número de personas para subirse o subían a pie un piso y luego se querían montar en el ascensor sin hacer la cola, y terminaban dañando los dos aparatos. Cosas nuestras, siempre queriendo ser más vivos que los demás, pero eso tiene que cambiar, ya estamos pagando por ello. Andar con la silla de ruedas es toda una travesía, siempre hay escaleras que se nos atraviesan, aceras demasiados altas, vehículos mal estacionados que tapan las entradas y no dejan el ancho suficiente para que pase la silla, cuando volvemos a la casa, los dos estamos molidos y debemos descansar de tanto trajin. Volviendo al relato, llegábamos por fin a la unidad de hematología, con David pasa que todo lo que lo saque de su cotidianidad, es un gran evento y él va feliz con la nueva experiencia. Él me comentaba que ahora tenía un nuevo doctor y dos enfermeras; Milagros una señora muy agradable, trigueña, delgada, bajita y que fue muy amorosa con él, muy atenta. David a pesar de que no le importa que lo puyen, en otras cosas es muy quejicoso, la señora Milagros después que terminaba el procedimiento, procedía a quitarle suavemente los teipes, los adhesivos con un algodoncito mojado, cosa que él agradecía mucho, salía enamorado con tantos mimos, hablaba de Milagros esto, Milagros aquello, la mañana terminaba oyendo hablar de Milagros, y cuando la volvería a ver. Pero un día, no fue Milagros a su trabajo, había pedido un permiso para hacer unas diligencias y la suplencia se la estaba haciendo la señora Rosalba, una enfermera también muy simpática, una mujer muy bonita, alta, morena, delgada, pero no tan cariñosa, ella era la enfermera del turno de la tarde. Todo iba bien hasta que Rosalba le quitó las curitas con que se sostenía la aguja en el brazo por donde le pasaban el hierro intravenoso. Ella se las arrancó de una vez, rápidamente, a David se le cambió el rostro, tiene los brazos peludos, tiene bastante vellos, se parece a sus tíos, yo soy lampiño, y al jalar las banditas, le arrancó los pelos que rodeaban la aguja, y eso le dolió. Se puso furioso, se fue de mal genio, ya no le hacia gracia ir al tratamiento, no podía ver a Rosalba, ni quería que ella lo atendiera, no le importaban los pinchazos pero si como le quitaban la aguja, pasé el día oyéndolo despotricar, dijo que la iba a acusar con el doctor. Ahora cada vez que iba comentaba que el no quería que Rosalba lo atendiera y fue así, ella no lo atendió hasta que Milagros volvió a faltar. Hubo que hablar con los dos, David no quería hacerse el tratamiento, a Rosalba le hizo mucha gracia lo que estaba pasando y accedió a ser más cuidadosa y cariñosa a la hora de manipular la aguja y los adhesivos, y a él hubo que convencerlo de que se hiciera el tratamiento que todo iba a ir bien. David, es muy colaborador cuando se tiene que hacer algún tratamiento, no opone resistencia, ni se queja. Solo una vez armó un zafarrancho en una consulta, porque estábamos acordando una cita para una endoscopia y él estaba allí y no le preguntamos. Era cerca de Navidad, y de repente, pasó de un silencio total a armar un zaperoco y dijo que no se iba a hacer nada porque eso iba a afectar sus vacaciones navideñas, pero por fin aceptó, hablamos con él en la misma consulta y él accedió a hacérsela en enero, el doctor no lo creía pero David en enero fue a su endoscopia muy tranquilo y colaborador.

 Pasamos buenos momentos en la unidad de oncología y hematología, siempre nos encontramos con personas muy positivas a pesar de lo que estaban pasando en ese momento, era cerca de Navidad y se daban regalos y recuerditos, todo muy bonito. Son los recuerdos buenos de momentos difíciles. 😷😃

domingo, 6 de junio de 2021

la despedida no es fácil...

Han pasado muchos años de esta situación, ambos eventos tienen una diferencia de unos siete años entre ellos pero fueron igualmente dolorosos. Es algo natural pero está muy lejos de ser aceptado y tomado a la ligera. Yo sentí una sensación de vacío, un sentimiento extraño que tiene que ver con el no saber a dónde fueron y qué es lo que nos depara el destino cuando todo se termine. A mi me queda la sensación de que aún saben que estoy haciendo, y que lo que haga debo hacerlo bien porque puedo volverlos a ver y tendría que justificar algún mal comportamiento. Es un sentimiento personal, difícil de describir pero muy real. Con mi papá me pude despedir, pedí un permiso en la compañía y me fui a Margarita a verlo en sus últimos momentos, llegué a tiempo y pude ver que estaba sufriendo, aunque él no me lo dijo, fui con mi hermano y nos pidió que arreglaramos todo para su funeral, así que procedí a realizar todas las diligencias necesarias para su entierro, estando él vivo y sabiendo lo que yo hacía. Menos mal que en la funeraria me ayudaron y todo con real se soluciona, elegí la urna, una de madera, muy bonita si se puede usar ese término, me dijeron que podrían arreglar ellos el traslado para Caracas y les pedí que lo hicieran, ya que él me pidió que a pesar de que era mi decisión donde enterrarlo, él deseaba que le llevará flores amarillas a su tumba cuando lo fuera a visitar, y eso se me haría más fácil en Caracas. Mientras hacía las diligencias él pedía que regresará a la clínica pero todavía teníamos que contactar al cura para los santos óleos, por fin logré concluir las diligencias y estuve con mi papá dos días antes de su muerte, me despedí con un abrazo y su bendición y partimos para Caracas, al día siguiente me notificaron su partida de este mundo, la funeraria cuadró todo el traslado en avión y a la funeraria que quedaba en el Rosal en Caracas, allí lo esperé solo todo el día, tomando mucho café y cavilando sobre su partida. Debo decir que al volverlo a ver, la última vez, ver su rostro, me trajo paz interna, estuve la noche a su lado, no dormí y se le enterró en la tarde del día siguiente, ya no sufría, estaba en paz. A su funeral fueron sus amigos, su familiares y mis amigos más cercanos, vi gente que tenía años que no veía, les agradezco la compañía. Ese día llovió, como ha llovido en los funerales de mis seres queridos, llora el cielo y lloro yo por la partida.

 A mi mamá la acompañé en sus últimos momentos en la clínica Cemo en Santa Mónica, siempre estuvo dormida, desde que la trasladamos de su apartamento en la Avenida Victoria hasta la clínica. Estuve a su lado todo el día y toda la noche, leyendo y sin dormir, no me pude despedir de ella, no estaba consciente. Murió mientras yo estaba en mi casa, dándome un baño y preparándome para descansar un poco mientras mi hermano la acompañaba. Con mi mamá, mi hermano se encargó de todo, el funeral fue en el Cementerio del Este, asistió la familia, amigos y compañeros de trabajo, les estoy agradecido por la compañía, en esos momentos de soledad hace falta el apoyo de los que conocemos y se agradece mucho. Debo decir que aquí lo que sentí fue un dolor muy profundo, una sensación de pérdida extrema, nada de paz. A mi mamá la veía todos los fines de semana, ella salía regularmente con David, hasta que se sintió muy mal. Pero yo la visitaba regularmente y le llevaba sus medicinas y comida. Tuve que ayudar a los bomberos para sacarla del apartamento y trasladarla a la clínica, estuve en los hospitales donde ella ingresaba por sí misma, siempre decía que no tenía a nadie y luego cuando ya estaba allí, le pedía a alguna enfermera que me llamara, con frecuencia las enfermeras me conocían, he visitado casi todos los hospitales de Caracas por muchos años, así que conozco mucha gente del personal de salud. Ella hizo lo que quiso hasta el final y como ella quiso. Sin control, sin ayuda, a su manera. Me quedó la sensación de no haber hecho suficiente, pero ella no lo permitía con su comportamiento. Al final todos quedamos hechos polvo y el espíritu del que parte agarra vuelo y se va hacia un mejor destino. Todos tenemos el mismo destino en el mundo material, en el espiritual no se sabe. Escribo esto a petición de mi hermana, que no estuvo presente en estas dos importantes fechas porque no pudo, estaba viviendo en España y no pudo venir a despedirse. Los dos ya no estaban juntos en vida, pero los tuvimos que enterrar juntos por necesidad, a veces pienso que la vida se burla de nuestras decisiones.

ahora hay soledad...

Las calles de Los Dos Caminos, La Carlota y el Parque del Este ahora siempre se encuentran muy solas, no hay tráfico de vehículos ni de personas, una soledad impresionante y a veces atemorizante, negocios cerrados y muy pocos caminantes. Ayer me fuí a pie del Centro Comercial Milenium donde estaban las jornadas de vacunación. Caminé esperando ver gente, tengo tiempo que no salgo a la calle, ni quiero ni me hace falta, me he vuelto un poco ermitaño, desde que está, esta situación del virus, no me gustan las reuniones, prefiero estar solo con mi familia. Soy una esponja para capturar virus, me han dado todas las gripes con nombre de los últimos años, así que prefiero no estar en contacto con personas que me podrían infectar una virosis  sin quererlo, con solo hablarles de cerca. Morela es diferente, bien lo dice el dicho polos opuestos se atraen, eso es lo que me gusta, las diferencias, así no nos peleamos por lo mismo. Ahora me tiene que jalar por un brazo para que salgamos.

hay que vacunarse...

 Ayer intenté vacunarme contra el virus pero me fui y no lo hice, la cola era inmensa, desorganizada y nadie guardaba una distancia segura de los demás, parecía una culebra enrollada y la verdad que no le conseguí el final, estaba todo desorganizado, eran los mismos ciudadanos que estaban haciendo la cola por si mismos, la autoridad no había aparecido cuando ya habían pasado dos horas desde que se suponía comenzaba la vacunación. Era para vacunar a las personas de la tercera edad, la rusa para ellos, los mayores de sesenta y la china para los más jóvenes. Sé de personas que no lograron vacunarse a pesar de que esperaron hasta el final del día, bueno así son las cosas en Venezuela. Al parecer empezaron el jueves y van a seguir por toda la semana que viene, es un operativo, me imagino que lo están haciendo porque quieren que la gente vaya a las elecciones y creo que si no están vacunados no van a ir. Eran todos los viejitos y sus acompañantes, todos quieren estar sanos y se pondrán la vacuna que sea, no como en otros paises que mucha gente no se vacuna teniendo la posibilidad. Así somos los venezolanos, siempre optimistas a pesar de las dificultades, saludé a varios y les dí los buenos días, les pregunté donde quedaba el final de la cola y siempre recibí los buenos días y la respuesta de sigue hacía atrás, sigue la cola, por allí lo encontrarás. Morela se vacunó el viernes con su hermana y un primo, se tardó más o menos cuatro horas hasta tener éxito, fue con la vacuna rusa, lo único que sintió fue un poco de sueño y dolor en el brazo, pero ella tolera muy bien el dolor, así que no le creo que no duele, a mi me duelen hasta las picadas de los zancudos, ya veré. David no me quiso acompañar, estaba preocupado con la vacuna de su mamá, él dice que se va a poner la vacuna de una sola dosis y que va a ir con su mamá, no conmigo. Al final iremos los tres.

martes, 1 de junio de 2021

creer es una decisión personal...

 ¿Creo o no?

  En los noventa, unas semanas después de la quimioterapia, David acompañaba a su mamá a la California Norte, allí todos los miércoles daban una misa que era carismática. A nosotros nos gustaba ir a esa iglesia, yo asistía con ellos los domingos. Uno de esos domingos, escuché cuando uno de los feligreses, oyentes o videntes, que estaban al inicio del templo, ellos dicen que escuchan la palabra de Dios, describió claramente a David sin mencionar su nombre, él no lo conocía, y dijo que el Señor nos decía a sus familiares que ya estaba sano. En esas ocasiones uno levanta la mano y da fe que cree que lo mencionado es con uno y lo toma para sí. Yo y Morela, levantamos la mano, no nos habíamos visto entre nosotros, pero los dos tomamos lo proclamado como nuestro. Morela, de todas maneras siguió llevando a David a cadenas de oración, en la iglesia y en muchas reuniones. Pero en una de ellas, cuando los fui a buscar, les dije al grupo que por qué seguían pidiendo que lo sanará, si habíamos asumido y creído que lo había sanado. La gente se asombró de mi comentario y dijeron que yo tenía más fe que ellos en el resultado. Yo les dije que tenía fe en que mi hijo había sido sanado gracias a Dios y a la ciencia y que lo que pediría es que siguiera sano. Pero aun así seguimos asistiendo los domingos, era una misa alegre, se cantaba mucho y era muy larga. Pero estaba agradecido, David seguía acompañándonos, cuando las probabilidades que me dieron inicialmente eran muy bajas. David siguió yendo con su abuela Aurora a esas misas incluso cuando las mudaron al lado del hipódromo de La Rinconada, duraban todo el día y él al día siguiente no se quería parar de la cama, pasaba más de ocho horas en esa actividad. Doy gracias a Dios todos los días por mi familia y por la salud de todos. Amo la ciencia pero también amo y creo en Dios, en Jesús y el Espíritu Santo. Dios te bendiga, si tuviste la paciencia de leer esto hasta el final. Por cierto, escucho todos los domingos un programa de la iglesia católica por RCR 750 AM, los domingos por la mañana en Internet y luego los programas de Radio Francia Internacional en la misma radio, te los recomiendo.

recordar es vivir...

 Conociendo Venezuela

 Como se ama profundamente a tu país...yo comencé a amarlo, viajando con mis padres por toda Venezuela. Siempre íbamos a Pampatar al hotel Nueva Cádiz en Margarita de vacaciones, un hotel con una gran piscina y con un estilo español, muy bonito, tenía una gran mesa donde desayunabamos los huéspedes en la mañana temprana a golpe de las ocho am, compartiendo y contando historias. Ese era nuestro destino vacacional usual, el viaje siempre lo hicimos por tierra, nos montabamos en el ferry que llegaba a Punta de Piedras y de allí al Nueva Cadiz. Cuando no podíamos ir a Margarita, nos íbamos toda la familia a Los Caracas, era el mejor lugar para vacacionar, una especie de pueblo con unas hermosas casas, que se alquilaban con almohadas y sabanas, siempre nos ubicabamos al lado del bosque y muy cerca del rio, allí podíamos bañarnos cuando no íbamos a la playa. En el lugar había un cine, un supermercado y una iglesia; a la iglesia al inicio no se podía entrar en traje de baño, era la época en que las mujeres usaban mantillas para ir a Misa, los domingos en la mañana era el único momento en que tenía que usar pantalones largos. Para llegar a los diferentes sitios lo hacíamos en un gran autobús, el cual era gratis y pasaba regularmente por todo el complejo vacacional, te podías montar en él y recorrer toda la ciudad vacacional, si no te bajabas, llegabas de nuevo a tu casa alquilada. El mismo autobús te llevaba a una piscina de agua de mar y que tenía una fuente de soda "El Botuco" donde podías comer sándwiches y refrescos, recuerdo que si te bañabas cerca de la fuente de soda, siempre se escuchaban canciones de los Beatles que se repetían continuamente. La piscina era inmensamente grande y tenía una zona muy profunda donde se ponía el agua muy oscura, allí aprendí a lanzarme del trampolín, logre hacer el ángel y la carpa desde lo alto de la torre, que para mi era altísima pero solo tenía unos cinco metros de altitud, pero de lo alto se veía toda la piscina y cuando me lanzaba me parecía que volaba, eran innumerables las veces que me lancé de allí, al principio con miedo y al final con destreza y con la seguridad de un clavadista como esos que se ven en la televisión. Mi papá en sus vacaciones nos llevaba a conocer Venezuela, lo hacíamos en carro y nos alojabamos en buenos hoteles, eran los años sesenta, el presidente era Raúl Leoni, según recuerdo, eran épocas tranquilas donde la política no era el tema principal en mi casa. En uno de los viajes nos llevó a su tierra Guayana, él era de Guasipati, y se había venido a la Capital cuando muchacho, siempre bromeaba y decía que se había venido en burro con su hermano Arturo y que se habían tardado tres días en llegar. Nosotros hicimos el viaje de vuelta en carro y nos tomó unas doce horas en llegar al hotel, era un hotel de la Conahotu, muy lujoso en Ciudad Guayana, se podía ver el salto de La LLovizna desde allí. En ese viaje conocí Sidor, pude ver como se trataba el hierro, hicimos un tour y pudimos ver unas palanganas llenas de hierro fundido al rojo vivo, era un sitio muy caliente, ya yo tenía el gusanito de la fotografía pero no pude tomar nada, ninguna fotografía, estaba prohibido y el guia me amenazó con quitarme la cámara si me cachaba tomando fotos. También conocí el Guri, la represa, en ese momento era un sitio espectacular y de orgullo nacional, era la época de la Venezuela rica, donde todos querían venir a vivir. En ese viaje nos llevó a su pueblo natal, Guasipati, me llamó la atención que las aceras eran muy altas y que el hotel tenía un solo baño, las habitaciones eran calurosas, yo como adolescente me dije que no volvería a pisar ese pueblo, pero si lo hice, ya de adulto y lo vi con otros ojos, era la tierra de mi padre y de mis abuelos. En ese viaje, visitamos un hato que había sido de mi abuelo y ahora era de un pariente, ya conté que bebimos de las ubres de las vacas y quienes se enfermaron fueron mi papá y mi abuelo, los autóctonos del lugar. De ese viaje, algo que me quedó grabado fue lo imponente y bello que era el puente sobre el rio Orinoco, todavía tengo grabadas en la mente imágenes del momento en que por primera vez lo crucé, tenía un año de haberse terminado. Ahora ese destino es más alucinante, he visto paseos donde se puede navegar por el rio y pasar por debajo de las cascadas del Caroní, viajar por el Orinoco y bañarse al pie del Salto Ángel, ya no tengo la edad y la capacidad para realizar esos paseos pero me quedo con las ganas.

Otro recuerdo que vino a mi mente fue en una Semana Santa mi papá decidió llevarnos a pasear al occidente del país. Comenzamos visitando Morón y Puerto Cabello, nos alojamos en un hotel que se llamaba Palma Sola, la arena de la playa aledaña al hotel resumía petroleo, ese siempre ha sido un problema en esa zona. Recuerdo que no pudimos nadar en su piscina porque era Jueves Santo y nos podíamos convertir en sardinas si nos metíamos en el agua, en el radio solo se oía música clásica que en ese momento me parecía sumamente aburrida. De allí nos fuimos siguiendo el camino para Coro, Punto Fijo y para las hermosas playas del estado Falcón, nos alojamos en un hotel que quedaba al lado de los medanos de Coro, también de la Conahotu, nos metimos en las dunas y nos llenamos los zapatos y la ropa completamente de arena. De allí nos fuimos para Maracaibo, tierra caliente, donde los cambures los llaman guineos y hace un calor que a veces es insoportable, allí conocí el hotel El Lago, este lo visitaría muchísimos años después pero como alojamiento temporal de trabajo. Lo que más me molestaba en esos viajes era el calor, siempre nos acompañaba y en el carro, aunque íbamos con las ventanas abiertas, lo que soplaba era aire caliente. No teníamos aire acondicionado, no sé si ya lo usaban los automóviles. Por raro que parezca con mi papá no conocí Mérida que era un destino usual en él cuando era piloto. Tampoco Morrocoy, ese lo conocí por mi cuenta. Por supuesto que conozco toda Venezuela, he viajado en carro y en avión por toda ella, pero estos recuerdos trataban de los sitios turísticos que conocí con mis padres y estos viajes los hicimos en un Mercury Comet blanco de los años sesenta, un bello auto del momento, recuerdo que yo tomaba las fotos con una cámara Kodak instamatic 126, que aún conservo y mi papá tenía una Polaroid que revelaba las fotos instantáneamente, pero no era una cámara muy fácil de usar. Recuerdo las cámaras porque he sido aficionado a la fotografía desde muy pequeño, eran los años en que eramos ricos y no lo sabíamos.


articulo que no se promociona no se vende...

 Algunos pensamos que todo es una venta. Para mi es así, siempre estamos en promoción, vendemos nuestra imagen, nuestra manera de pensar, nuestro trabajo, nuestra producción; siempre hay una venta involucrada, queremos ser aceptados y formar parte de nuestra comunidad más cercana. Ese es el éxito de las redes sociales, todo el mundo busca notoriedad, ser conocido, ser famoso, eso podría llevarle a obtener unas muy buenas gratificaciones de todo tipo, mentales y materiales. Bueno te quería comentar o más bien promocionar, mis libros en Amazon, los puedes conseguir colocando mi nombre completo: Raul Elias Odreman Mora. Solo si te gusta como escribo. Todos tenemos una necesidad de trascender, de que quede algo cuando ya nos hayamos ido, la vida es corta y efímera, al final solo quedará el recuerdo en la mente de algunos familiares y amigos, o tal vez algo que hemos dejado escrito.





la lluvia te limpia el espiritu...

 Mi relación con la lluvia es un poco extraña, tengo buenos recuerdos viendo la lluvia y sintiéndola sobre mi cuerpo. Estando adolescente bailé toda una noche con una muchacha que me gustaba mucho, bajo la lluvia quedamos empapados, menos mal que no me enfermé, porque al final la chica solo quería bailar y nada más. Ayer vi llover todo el día y me enteré de la partida de dos amigos, dos compañeros de trabajo con los que compartí muchas situaciones, en el trabajo creció mi admiración y amistad por ellos. Eran muy buenos profesionales, juntos tuvimos algunos éxitos que realmente conservo como muy buenos recuerdos de mi vida profesional. También vi llover cuando murieron mis padres, en ese momento pensaba que estaba llorando el cielo por mi perdida. No es que el cementerio quede en un lugar lluvioso, porque no es así, a lo mejor es que estas queridas personas se han ido en época de lluvia. No lo sé, ni lo voy a averiguar, pero ver llover me trae recuerdos melancólicos de un tiempo que no volverá y el pensamiento de que debemos seguir hacia adelante, hasta que nos toque llegar a nuestra parada y nos bajemos del tren de la vida. Pocas veces cuando llueve me quedo en la cama, normalmente hay que correr porque la ropa se está mojando y porque salió una gotera en el sitio más impredecible de la casa y hay que buscar una palangana para que no se siga mojando el piso, o mover los muebles o cachivaches que se puedan dañar con las gotas. Cuando la lluvia es torrencial he tenido que salir corriendo a mover los carros a un sitio más alto porque sino terminan navegando o sumergidos completamente en la calle, son carreras que dan risa y en las que termino empapado y caminando por una calle que más parece un rio, a veces el agua me ha llegado hasta la cintura, cuando la quebrada agua de maíz se reboza, gracias a que en el barrio del mismo nombre taponaron los desagües con basura. 

Pero solo, solo de vez en cuando me tomo un café caliente viendo llover y escuchando la lluvia siento un gran placer. Aunque debo decir que para escucharla tengo un montón de aplicaciones que tienen el sonido de la lluvia y que las uso para dormir una siesta en cualquier época del año. Ahora es época de lluvia en Caracas.

Meditar es bueno...

 Siempre publico mensajes que hablan de la meditación. Yo comencé a meditar cuando me inicié en el karate. Normalmente, en todo lo que me llama la atención o me gusta, busco información por escrito para estar más enterado sobre lo que estoy haciendo. Recuerdo uno de mis primeros libros de karate, uno de los primeros que compré, ahora tengo un gran número de ellos y no necesariamente hablan de golpes y patadas, muchos hablan del Ki, que si entrar en muchos detalles trata sobre nuestra energía espiritual. En ese libro mencionaban como realizar el mokuso. Esta es una actividad que se realiza antes de comenzar la clase y se hace junto con el saludo inicial y el saludo final al terminar la clase. El mokuso se realiza sentado en seiza y concentrando la mente, primero se limpia de todas las preocupaciones, todas las que nos afectan en nuestra vida familiar y profesional. Hay que tener los ojos cerrados y se inspira y espira profundamente mientras se realiza. A la vez, uno se concentra en una frase corta que uno ya ha pensado y que te permita adquirir más perfección, valores que te ayuden a ser un mejor ser humano y también para que puedas realizar una mejor clase, ser como se dice un alumno con el vaso de su mente vacío para que pueda obtener y contener los nuevos conocimientos que están por enseñarle. Esta frase puede ser larga y luego la resumes a unas tres palabras que te permitan recordar totalmente su contenido y esa frase siempre la vas a usar en el mokuso, sin cambiarla nunca, por lo que es importante pensar bien en su significado porque la vas a repetir por muchos años. En el karate se inicia esta concentración con la orden de mokuso y se termina con la orden mokuso yame, esto dura más o menos un minuto. Esto fue el inicio, así que comencé a buscar como realizar meditaciones en mi casa. Conseguí muchos libros y me quedé al final con menos de cuatro métodos que son los que yo sigo. Yo soy una persona muy auditiva y también visual pero en menor grado. Me gustaron mucho unas meditaciones narradas, estas me permitían meditar por varios minutos al día, inicialmente cinco minutos, diarios y terminé realizando meditaciones de treinta minutos diarios. La ventaja de estas grabaciones es que te describen un paisaje que puede ser un jardín o una playa y con una voz muy suave y profunda te pueden llevar a esos parajes y a una paz mental. Por supuesto, que estas meditaciones dependen de los que estés buscando. A mi me gusta viajar con la mente a parajes ya conocidos, así que durante unos minutos diarios puedo estar en Cata o en Puerto Francés, detallando muy precisamente esos lugares o hablando con un espíritu guía, imaginario o real, pero él tiene nombre, cara y cuerpo y al que le puedo consultar sobre alguna duda o problema que me aflige. Existe una muy buena meditación de relajación y curación donde relajas cada parte de tu cuerpo y terminas  echando un camarón muy sabroso. A veces utilizo aplicaciones con el sonido de la lluvia y acostado cierro los ojos e imagino la escena de la lluvia con las gotas golpeando el piso en un bello paisaje que puede ser el mar. Esta es una manera segura de escaparse de esta realidad que en este momento nos abruma con su encierro o de relajarse cuando demasiadas actividades nos saturan el tiempo y la mente. Para iniciar la meditación de cinco minutos, uno se sienta muy derecho en una silla con los pies bien apoyados en el suelo, concentrándose en la respiración y solo hay que contar hasta cuatro mientras se inspira profundamente con los ojos cerrados, retienes la respiración a la cuenta de dos y luego espiras contando hasta cuatro. Después que la respiración se regulariza, entonces comienza el viaje corto o largo, depende de lo que quieras hacer, se puede tener un temporizador para llevar el tiempo. Les puedo decir que esos cinco o treinta minutos traen calma, tranquilidad, paz y una sensación de bienestar a nuestro espíritu, por eso se los recomiendo en esta época de pandemia y encierro, donde la armonía, la paz y tranquilidad se han vuelto evidentemente más importantes que muchos bienes materiales. Por cierto, he leido que rezar un rosario lleva al mismo estado mental que la meditación, algo para que tengan en cuenta las personas religiosas.

si hablas del Tao no lo conoces...

El Tao que puede ser dicho no es verdadero Tao, así dicen los filósofos chinos. Realmente no sé si se puede seguir el Tao en estos momentos. Yo por lo menos lo leo y trato de seguir sus enseñanzas, las que están descritas en el Tao Te Ching. Mi primer libro sobre el camino del Tao lo conseguí en una librería que se encontraba en el centro comercial El Cafetal, Plaza Las Americas. Considero que el libro me consiguió a mi o me fue enviado para aplacar mis estados de angustia y sufrimiento por mi fracaso matrimonial. Me sentía un perdedor, había fracasado en una relación que me interesaba mucho y en un momento en que todos mis contemporáneos estaban formando familias y teniendo sus hijos, yo estaba terminando con unos de mis sueños de juventud y en ese momento deseaba ser padre y no lo era, tenía veintiocho años, a esa edad se habían casado mis abuelos y se consideraba una buena edad para comenzar algo, no para terminarlo. El libro solo me costo diez bolívares, era super barato, pero en cuanto lo abrí y leí el primer versículo me entró una sensación de calma indescriptible, era como si me hubieran dado un ansiolítico y un antidepresivo de rápida acción, más bien diría que de acción inmediata. Me fui con mi libro del centro comercial, más contento que muchacho comiendo helado, ese día lo leí completo y todavía lo conservo, ya no lo leo con la frecuencia que debería pero es que creo que asimilé muchas de los pensamientos que están escritos allí y son ya parte de mi, aunque creo que lo eran desde un principio y ese libro me demostró que mis pensamientos y dudas las tenía un señor muy sabio, hace muchos siglos atrás de mi época de nacimiento. Ya no lo recomiendo, lo hice durante un tiempo, y a los que les hablé de él, lo consideraron un libro extraño, poco comprensible, no les aportaba nada. Los libros a veces son como tu pareja, es ella la que te entiende y con la que te sientes en comunión, a pesar de errores y fallas que siempre hay en toda relación. Lo que si los invito es a buscar ese libro que los puede acompañar toda la vida. Algunos me dirán que es la Biblia, otros el Corán, o la Torá, tal vez un Curso de Milagros; hay muchos, pero uno solo va a ser el que se adecúe a tus necesidades existenciales y te ayude a tener paz y alegría dos sensaciones muy importantes de la vida.

este es un mundo raro...

 En el mundo siempre ha habido de todo, como dicen la realidad, siempre te asombrará más que tu imaginación, la verdad es que todo ha existido desde el principio de la civilización y en otras civilizaciones anteriores. Al ser humano le gusta experimentar y ahora se supone que en esta época son válidas todas las cosas que antes eran tabú. Pero resulta que todo es cíclico y después de una época de muchas libertades, o como dirían muchos, libertinaje; vienen otras muy conservadoras, las nuevas generaciones se oponen al status quo del momento. Recuerdo al primer transgénero venezolano, salió en revistas, era famoso, no así los homosexuales que siempre se encontraban escondiendo sus preferencias sexuales, conocí varios homosexuales durante mi adolescencia, algunos fueron mis amigos y descubrí que lo eran mucho tiempo después, lo escondían muy bien, siempre con mucho temor por el maltrato de las personas. Yo soy una persona heterosexual del siglo pasado, me encanta el sexo contrario, las mujeres, el único otro género que reconozco y que me fascina, lo lamento puede que sea un dinosaurio, pero soy así, ya tengo una edad donde nadie me va a imponer sus creencias y sus gustos, solo colocando mil veces sus preferencias en las redes sociales o en la televisión. Yo creo que el sexo es un asunto privado de cada persona y que nadie tiene porque meterse en los asuntos de los demás. Pero tienen que dejar de mostrarlo hasta el cansancio, en las noticias, en Internet, en la televisión. Realmente, es muy fastidioso y causa el efecto contrario, que es el repudio. Todo volverá a cambiar, eso pueden jurarlo, siempre ha sido así y los humanos individualmente no hemos evolucionado tanto en nuestras creencias. Una cosa es lo que dice la multitud y otra lo que piensa cada persona. Los valores se arraigan en la niñez, mas bien diría que se incrustan en el subconsciente y allí se quedan, pero siempre determinan tu manera de actuar y pensar, puedes luchar contra ellos pero tu Hulk siempre saldrá a flote en los momentos importantes. El amor es el amor entre dos, no importa el sexo de los participantes, pienso que puedes declararlo al universo si quieres, pero exímenos de las demostraciones gráficas de él, con solo decirlo es suficiente. ¿A qué viene todo esto?, bueno, he recibido fotos y mensajes desvergonzados en el messenger de algunas personas que ya bloqueé, yo a mi edad teniendo que poner limites, esto es increible. Jajajaja, que tengan un buen día y una buena vida.

viajar es fácil, a veces no.

Viajando con David (tiene una discapacidad severa)

Viajar solo o acompañado son dos situaciones muy diferentes, más aún si uno de tus compañeros de viaje tiene limitaciones en su motricidad. Cuando viajamos con David cambian por completo nuestras expectativas, tenemos que estar pendientes de muchos detalles que son ignorados por la mayoría de las personas y hay que ver el mundo y sus cosas desde otra perspectiva. Voy a poner un ejemplo, subir o bajar una escalera, ¿cómo subes o bajas una escalera con una silla de ruedas?, bueno primero que todo debería haber rampas, pero todos sabemos que eso no existe, son contadas las escaleras que tienen una rampa al lado. La solución es viendo las cosas al revés, me explico, cuando bajas te ubicas como si estuvieras subiendo y cuando subes lo haces como si estuvieras bajando, ambas son muy difíciles y requiere de ayuda externa, normalmente en vez de dos, el que está en la silla y el que la empuja, deberían haber otras personas para reforzar la seguridad y aportar fuerza física que usualmente se necesita. Yo cuando subo a David por las escaleras, me colocó con la espalda hacia las escaleras y las subo de espaldas, jalando la silla y levantando las ruedas en posición como si estuviera subiendo una cuesta, Morela se sitúa al frente de la silla, a los pies de David con la única intención de frenar la caída si yo me resbalo. Para bajar es al contrario, me ubicó de espaldas a la escalera y la bajo de espaldas, jalando la silla escalón por escalón, metiendo freno con las piernas, en esta situación Morela se ubica a mi espalda y coloca sus manos en ella, actuando como freno, a veces aparecen almas caritativas y nos ayudan en el proceso, a veces no, solo se nos quedan viendo. Esto lo aprendí por ensayo y error, y los errores fueron dolorosos. Una vez estando un fin de semana en Caraballeda, estábamos en el edificio donde vivía mi papá, salimos del ascensor y para llegar a la salida había que bajar una escalera de unos seis peldaños, íbamos hablando, yo empujaba la silla y a mis lados iban Morela y mi papá, comencé a bajar la escalera con David por delante, subí las ruedas para que descansará en las ruedas traseras y bajé escalón por escalón...al llegar casi al último, realmente estaba en el penúltimo escalón, bajé las ruedas frontales y en ese momento David salió disparado fuera de la silla de ruedas y aterrizó de cabeza en el duro suelo dos metros más adelante, yo ví todo en cámara lenta y no pude hacer nada para evitar mi error, solo gritar y gritar, ya que no vi manera de sujetarlo. Él quedó con un inmenso chichón y por supuesto llorando del dolor, después de ese clavado al piso. Todavía hoy, que ya han pasado tres décadas, no se le olvida que lo dejé caer. Yo ahora estoy muy pendiente y ahora usa cinturón de seguridad en su silla.

 Cuando hemos viajado por avión, la entrada al mismo es diferente, te llevan a la nave por el sitio donde se trasladan las maletas, luego te ayudan a subir y tienen una silla de ruedas especial para entrar en el avión, luego la silla de ruedas se la llevan como equipaje. Te ubican en los  últimos asientos del avión y la persona discapacitada queda al lado de la ventanilla, con el fin de que no obstaculice la salida de los acompañantes. Se me presentaron varias discusiones por eso, ya que me dificultaba sacar a David de los asientos del avión, ya que lo tengo que cargar. Tuve que explicarles a las aeromozas que si algo pasaba, yo me quedaría en el avión con él y saldría después de él, de último. Esto siempre ha traido problemas. Como ven cosas sencillas pueden complicarse.

 En los hoteles, David necesita ciertos utensilios para realizar sus necesidades básicas, entre ellas se encuentran una silla de plástico para sentarse mientras se ducha, un pito y un pato para sus evacuaciones, pitillos para beber agua y otros líquidos, son cosas sencillas pero que hay que tener en cuenta. A nosotros nos gustaba mucho ir a un hotel que se encuentra en Higuerote, lo conocemos desde que lo inauguraron, en esa época tenía precios solidarios como dicen, lo conocimos por casualidad una vez que fuimos a la playa y terminamos pasando casi una semana en el hotel. Logramos esa vez, obtener una habitación al lado de la piscina, sin escaleras, realmente muy cómoda para nosotros. Pero esa primera vez salimos a cenar y cuando regresamos el personal que limpiaba las habitaciones, entró en la noche y arregló la habitación y botaron todos los utensilios que usa David en el baño. Me puse furioso y reclamé airadamente en la recepción. Tuvimos que salir de noche a buscar si vendían los implementos en una farmacia. Gracias a Dios los encontramos en una de ellas, tuvimos que buscar en varias hasta encontrarlos. Cuando regresamos al hotel, ellos también los habían conseguido y nos habían dejado implementos nuevos en el baño. La situación no pasó de eso, yo me disculpé por mi enojo y seguimos con nuestras vacaciones, esa fue la primera de muchas veces que fuimos a ese hotel. El hotel se llama Barlovento. Ahora, por supuesto, el sitio es prohibitivo, ya que alcanzó precios que no podemos pagar y el viaje no nos parece seguro. Como ven pequeñas cosas a veces son muy importantes.

es interesante imaginarse que pasa más allá de la vida

El muerto que no quería volver a vivir.

Erase una vez un muerto que no recordaba como había muerto y donde lo había hecho. Él sabía que a todos los hombres les preocupa la muerte y la manera de morir, pero a los muertos no, no les parece gran cosa, ni siquiera donde están enterrados, para ellos, la muerte  sólo es el inicio de otro tipo de existencia, la vida inmaterial, donde ellos ven a sus parientes y los escuchan, pero ellos, los vivos, no se dan cuenta de su compañía, por más que les griten advertencias y consejos, no escuchan. Es lamentable piensa el muerto, porque él como muerto sabe más que los vivos, ahora tiene superpoderes, puede  atravesar paredes,  objetos  sólidos, es invisible y puede  escuchar  conversaciones sin que nadie sepa, también se puede trasladar con la velocidad  del pensamiento. Él en su nueva etapa de muerto no entiende porque le tienen tanto miedo los vivos a los muertos y a la muerte, ahora él tiene alas y le gusta viajar con la velocidad de la luz a sitios increíbles, ya paseó por toda la tierra y vió la torre Eiffel, el Salto Ángel, el Taj Mahal y todas las bellezas de la tierra. Ya fue a la Luna, Mercurio y el Sol, pero se fastidió porque allí no hay gente, aunque muy bellos eran sitios muy solitarios como el resto del Universo. Ya papá Dios una vez lo había mandado a buscar, pero él le dijo al mensajero que le diera un tiempito más en la tierra para seguir conociendo. A fin de cuentas, tenía todo el tiempo del mundo para ir al cielo. Es más el ya lo había visto, sin que se diera cuenta siguió al mensajero y pudo ver como era el cielo, un sitio muy bonito, con mucha música y cantos, muchas reuniones, pero para él un poco aburrido. A él lo que le gustaba era viajar, no estar reunido con parientes viejos a veces unos ancianos antiquísimos que él ni conocía y que habían vivido en unos tiempos muy diferentes al suyo, se la pasaban echando cuentos que al principio eran interesantes pero luego se volvían aburridos, porque les gustaba repetir las cosas buenas que habían hecho. A él en cambio le gustaba la compañía de los vivos, aunque no supieran que estaban con él, le gustaban sus intensos sentimientos, como son la alegría, la felicidad, la tristeza, la angustia, todos le gustaban, pero verlos no sentirlos, y ver como resolvían las diferentes situaciones en las que se metían ellos mismos. El tiempo para él cambió, ahora no podía medirlo en segundos, minutos y horas, en un pestañeo podían pasar varios años, tenía que estar pendiente para quedarse en el tiempo que estaba disfrutando, él ahora realmente podía viajar en el tiempo, podía ir al año que quisiera, primero fue a momentos cruciales de la humanidad y pudo ver asesinatos y nacimientos de gente importante, pudo ver los dinosaurios vivitos y coleando, pudo ver como se originó la tierra y los otros planetas, la colisión de los mundos y como se formaban gracias a la gravedad, papá Dios lo mantenía vigilado, le hacia gracia la curiosidad del muerto, hacía que lo mantuvieran informado de todas las travesías que hacía y donde se metía, era un muerto muy intranquilo, no paraba ni un momento, parecía que no se cansaba de su nueva vida de muerto. Ya habría tiempo para que se cansará de sus correrías y volviera al cauce, se fuera al cielo y comenzara con los cursos para volver a revivir, tendría que revisar su anterior vida y que es lo que había aprendido en esa jornada, como había resuelto los problemas y como había ayudado a otras personas, que cosas le habían divertido y donde había gozado más, que cosas no le gustaría repetir. También recordaría lo satisfactorio del contacto con otras personas y lo bueno que era tener sexo con alguien que amas. Se daría cuenta que todos somos uno, y que estas vivencias son solo partes de la diversión, que Dios vive a través de todos y experimenta con todos las experiencias vividas. Se daría cuenta que lo trágico de la vida está solo en la mente y que podemos experimentar lo que queramos en diferentes vidas porque el tiempo es nuestro y es eterno.

para incitar a...

 las personas a leer es mejor con textos cortos. Estamos en la era de la información y todos estamos saturados con el Internet y ahora obtenemos más información de la que podemos procesar. Voy a comenzar a publicar aquí en mis próximas publicaciones unos cuentos que se me ocurrieron, a lo mejor no son muy buenos, pero si son fáciles de leer.

domingo, 16 de mayo de 2021

Venezuela era la tierra

 prometida, aquí venían los extranjeros buscando su sueño americano. En este país podías estudiar en universidades reconocidas internacionalmente y gratis,  y si no te gustaban te ibas al extranjero con una beca y luego pagabas tus estudios. Posteriormente después de graduado te podías comprar tu carro y tu casa y construir tu familia, trabajando en empresas que al final te darían una pensión que te permitiría vivir holgadamente, mientras tanto te divertias viajando por el país, incluso podías ir al extranjero, para regresar porque este era el mejor país del mundo...hasta que llegaron los socialistas con sus reconcomios, con sus graduados que duraban décadas estudiando con el solo fin de hacer política dentro de la universidad y causar caos.  Esos tipos que no han figurado en nada, solo para ser buenos ladrones del tesoro nacional y de los sueños de los demás venezolanos, que si querían vivir de una manera honesta. Pero ellos triunfaron y ahora tenemos un país empobrecido que actualmente es la sucursal del infierno, sin fronteras, sin moneda y sin nadie que lo proteja a él y a sus paisanos. Tendrá que ocurrir un cataclismo para que esta situación cambie y vuelvan los políticos y militares honestos a rescartar las ruinas que queden de él.

mientras no cambie nuestra actitud

 No vamos a llegar a nada. El venezolano engaña a sus paisanos, todo el tiempo se aprovecha de la necesidad del otro, sube los precios de los artículos que vende para tener una ganancia que es inmoralmente elevada. Vende artículos usados como nuevos, incluso artículos que están dañados. No es solidario con sus vecinos, no ayuda ni colabora. ¿Qué sucedió? ¿dónde se perdió el rumbo?. Así no vamos a salir de esta situación donde nos encontramos. Dicen que los países se merecen los gobernantes que tienen, yo estoy comenzando a creer que esto es cierto. Falta mucho por crecer intelectual y moralmente, después de mucho sufrir, los pueblos aprenden que el único camino es el de la honestidad.

viernes, 26 de marzo de 2021

la gasolina de Venezuela es...

 la mas barata. No señores, es la más cara. Gracias a este gobierno, pagamos el litro de gasolina a un valor que equivale a dos sueldos mensuales, un trabajador tendría que trabajar dos meses para pagar un litro de gasolina si es asalariado. Pero los venezolanos siempre andan matando tigres, es decir, consiguiendo trabajos foráneos, que no tienen nada que ver con su profesión y terminan consiguiendo los reales para llenar el tanque de su carrito o su moto. Así continuamos, sin poder hacer nada para solucionarlo, cosas de esta robolución.

miércoles, 24 de marzo de 2021

una virosis es como un negocio

 Ya debería comenzar a contar los años en cuenta regresiva, ya no voy a vivir la misma cantidad de años que tengo y aún menos un mayor número de ellos. En estos momentos siento una gran desilusión de la humanidad y más aún de los poderosos. Ahora, los gobiernos y las compañías se aprovechan de los más débiles, de los pobres, pero el mundo no puede vivir solo con los ricos, ellos no hacen todos los trabajos, todos hacen falta en el mundo, aunque sea para realizar el trabajo que los que tienen, no quieren hacer. Se han encontrado medicinas que podrían resolver el problema de esta pandemia más rápidamente, pero las compañías están negadas a reconocerlas y menos los gobiernos, que han encontrado en esta situación una medida segura de poder controlar a las grandes masas. No tengo idea como y cuando va a terminar esto, al parecer va a seguir por muchos años. Es un negocio, lo que funciona sube de precio y lo que no funciona bien, también se usa, así se adquieren más datos, no importa a costa de que.

miércoles, 17 de febrero de 2021

esto sabe bien...

por lo menos lo dicen los que la han probado.
Está torta requiere 2 tazas de harina, 2 de azúcar, 2 huevos, 2 tazas de jugo de naranja, 1 cucharada de vainilla, 1 cucharada de polvo royal, 1 cucharada de mantequilla.
Se mezcla todo bien y se coloca en un molde enharinado y se hornea a 180 grados centígrados por 45 minutos. Se chequea  que se haya horneado  bien y se deja enfriar. Muy sabroso acompañar un pedazo con café.

lo que no se escribe...

se olvida, por eso voy a describir la receta de un sabroso ponche  que quiero volver a hacer.
Se necesitan 4 cucharadas de maizena, 1 de vainilla, 1 de chocolate, 1 de café instantáneo, 1 litro de leche y un vaso lleno de whisky.
Lleva todo mezclado a hervor menos el whisky. Moviendo lentamente hasta que espese, se deja enfriar  y se le añade el whisky, se deja enfriar en la nevera por una hora y está  listo para beber.