martes, 1 de junio de 2021

Meditar es bueno...

 Siempre publico mensajes que hablan de la meditación. Yo comencé a meditar cuando me inicié en el karate. Normalmente, en todo lo que me llama la atención o me gusta, busco información por escrito para estar más enterado sobre lo que estoy haciendo. Recuerdo uno de mis primeros libros de karate, uno de los primeros que compré, ahora tengo un gran número de ellos y no necesariamente hablan de golpes y patadas, muchos hablan del Ki, que si entrar en muchos detalles trata sobre nuestra energía espiritual. En ese libro mencionaban como realizar el mokuso. Esta es una actividad que se realiza antes de comenzar la clase y se hace junto con el saludo inicial y el saludo final al terminar la clase. El mokuso se realiza sentado en seiza y concentrando la mente, primero se limpia de todas las preocupaciones, todas las que nos afectan en nuestra vida familiar y profesional. Hay que tener los ojos cerrados y se inspira y espira profundamente mientras se realiza. A la vez, uno se concentra en una frase corta que uno ya ha pensado y que te permita adquirir más perfección, valores que te ayuden a ser un mejor ser humano y también para que puedas realizar una mejor clase, ser como se dice un alumno con el vaso de su mente vacío para que pueda obtener y contener los nuevos conocimientos que están por enseñarle. Esta frase puede ser larga y luego la resumes a unas tres palabras que te permitan recordar totalmente su contenido y esa frase siempre la vas a usar en el mokuso, sin cambiarla nunca, por lo que es importante pensar bien en su significado porque la vas a repetir por muchos años. En el karate se inicia esta concentración con la orden de mokuso y se termina con la orden mokuso yame, esto dura más o menos un minuto. Esto fue el inicio, así que comencé a buscar como realizar meditaciones en mi casa. Conseguí muchos libros y me quedé al final con menos de cuatro métodos que son los que yo sigo. Yo soy una persona muy auditiva y también visual pero en menor grado. Me gustaron mucho unas meditaciones narradas, estas me permitían meditar por varios minutos al día, inicialmente cinco minutos, diarios y terminé realizando meditaciones de treinta minutos diarios. La ventaja de estas grabaciones es que te describen un paisaje que puede ser un jardín o una playa y con una voz muy suave y profunda te pueden llevar a esos parajes y a una paz mental. Por supuesto, que estas meditaciones dependen de los que estés buscando. A mi me gusta viajar con la mente a parajes ya conocidos, así que durante unos minutos diarios puedo estar en Cata o en Puerto Francés, detallando muy precisamente esos lugares o hablando con un espíritu guía, imaginario o real, pero él tiene nombre, cara y cuerpo y al que le puedo consultar sobre alguna duda o problema que me aflige. Existe una muy buena meditación de relajación y curación donde relajas cada parte de tu cuerpo y terminas  echando un camarón muy sabroso. A veces utilizo aplicaciones con el sonido de la lluvia y acostado cierro los ojos e imagino la escena de la lluvia con las gotas golpeando el piso en un bello paisaje que puede ser el mar. Esta es una manera segura de escaparse de esta realidad que en este momento nos abruma con su encierro o de relajarse cuando demasiadas actividades nos saturan el tiempo y la mente. Para iniciar la meditación de cinco minutos, uno se sienta muy derecho en una silla con los pies bien apoyados en el suelo, concentrándose en la respiración y solo hay que contar hasta cuatro mientras se inspira profundamente con los ojos cerrados, retienes la respiración a la cuenta de dos y luego espiras contando hasta cuatro. Después que la respiración se regulariza, entonces comienza el viaje corto o largo, depende de lo que quieras hacer, se puede tener un temporizador para llevar el tiempo. Les puedo decir que esos cinco o treinta minutos traen calma, tranquilidad, paz y una sensación de bienestar a nuestro espíritu, por eso se los recomiendo en esta época de pandemia y encierro, donde la armonía, la paz y tranquilidad se han vuelto evidentemente más importantes que muchos bienes materiales. Por cierto, he leido que rezar un rosario lleva al mismo estado mental que la meditación, algo para que tengan en cuenta las personas religiosas.

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